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ROSINA LUI

Hygge, 2024

Mesa de café vintage de madera pintada con acrílico, 41 x 74 x 74 cm

 «¿Qué necesitamos para crear “hygge”? “Hygge”, término utilizado por primera vez en la literatura danesa del siglo XIX, es una palabra mundialmente conocida para denominar un sentimiento de bienestar acogedor y agradable. No es solo un estado psicológico individual, sino también una experiencia cotidiana de unión, seguridad, igualdad, movimiento social y plenitud personal. El concepto de “hygge” descansa sobre una estructura política fuerte y sostenible que apoya los derechos y las libertades de participación cultural, social y política de todas las personas.

La pieza, una mesita de café funcional, capta la esencia de una sociedad abierta, democrática y cooperativa. La mesa de café ha seguido siendo pertinente a lo largo del tiempo, ya que su diseño responde continuamente a la evolución de las necesidades de los distintos usuarios. Presente tanto en las cafeterías como en los hogares, la mesa de café es al mismo tiempo un espacio privado y compartido. Esta versión, más ancha y baja, surgió tras el período de posguerra, al ser más práctica para los espacios habitados por tener espacio no solo para café, sino también para libros, jarrones y otras decoraciones. Con la invención de la televisión en la década de 1950, las mesas de café se hicieron aún más bajas, de modo que no obstaculizaran la visión de la televisión, ni siquiera con los objetos colocados sobre ella.

Dado que su peso se distribuye uniformemente entre sus patas de apoyo, las mesas de café permiten disfrutar de una variedad de objetos decorativos. Al igual que una mesa de café, las sociedades corren el riesgo de hundirse si no trata de manera igualitaria a todas las comunidades. A la luz de las elecciones al Parlamento Europeo, hemos sido testigos de un aumento de la polarización impulsada por los discursos sensacionalistas y la focalización de los medios de comunicación que convierte a determinados grupos sociales en chivos expiatorios. Estas políticas divisorias pierden de vista la sostenibilidad de la humanidad y la economía al obstaculizar la accesibilidad y la apertura de los recursos, la financiación y la cultura. ¿Cómo podemos preservar la variedad y el dinamismo que beneficia a todos y cada uno de nosotros?

Unas prácticas diversas, inclusivas y justas son indispensables para mantener las fortalezas actuales de una sociedad abierta y democrática. Todos los objetos y rituales, ya sean los tulipanes frescos comprados en el mercado del sábado o el jarrón Delft blauw en el que están colocados, son solo posibles gracias a la multiplicidad y la polinización cruzada.».